SCHUMANN

Nos encontramos en un año crucial, 1849. Por entonces, los Schumann optan por un retiro rural debido a la tensión que reina en Dresde (en la actual Alemania), donde residen en ese momento, ciudad que es centro de notables episodios revolucionarios durante la sublevación que allí se produce, con epicentro en mayo de ese año. Precisamente en ese fructífero año, Robert Schumann aborda varias obras de cámara que parecen escritas en un ambiente distendido, en muy poco tiempo, sin excesiva ambición formal ni constructiva, pero con el sello de su alta inspiración melódica y armónica. Hay un cierto denominador común entre ellas, que podríamos llamar una cierta indefinición instrumental –piezas para oboe y piano, o para trompa y piano, o para clarinete y piano–, pero en las que el papel “melódico”, tal y como indica la partitura, puede trasladarse a otros instrumentos con similar capacidad “cantable”, ya sea a la misma familia de viento-madera o incluso a la de cuerda (violín, violonchelo). En definitiva, se trata de “cantar sin texto”; son auténticas “canciones sin palabras”.

Nuevo disco: Schumann Cello & Piano

O puedes encontrarlo en Spotify

Y en Apple Music

O descargar el dossier

HABLAN DE NUESTRO DISCO